miércoles, 4 de diciembre de 2013

La saga de los Dracula (1972)

Película de terror dirigida por León Klimovsky,  habitual artesano en películas de terror de aquellos años. La  producción también está encabezada por un asiduo al  cine de género, José Antonio Pérez Giner. En el guión encontramos como curiosidad a Emilio Martínez Lázaro que años después dirigió películas como Lulu de noche (1986), al otro lado de la cama (2001) o, 13 rosas (2007)

Klimovsky dirige con los medios habituales, es decir  los justitos para realizar una película correcta.  En los efectos especiales aparece la empresa Amobaq que resultó de la fusión de los talleres de Antonio Molina y Manuel Baquero. Esta empresa duró apenas un par de años y desapareció. Molina y Baquero continuaron sus trabajos por separado. En este caso el técnico de efectos fue José Gómez Soria, habitual del taller de Molina. 
Luis Ciges  inconsciente con el brazo en llamas.Trabajo de Amobaq.

 El maquillaje  de los numerosos personajes vampíricos corrió a cargo de Miguel Sesé, con Francisca Guillot en la peluquería y postizos. Drácula Narciso Ibañez Menta caracterizado. 


 En esta ocasión voy a mostrar algunas imágenes y  explicar como se hizo un sencillo efecto en particular.
Como cortarle la mano a una vampira.
Primero evidentemente necesitamos a la vampira. En este caso Helga Liné oportunamente maquillada.

 Si vamos a cortar nos hará falta el medio con que hacerlo. Nada mejor que un buen hacha.  Tina Sainz se hace cargo de ello.

 Colocamos a  la vampira en el ataúd y a su verdugo frente a ella. La vampira muestra la mano colocándola en el borde del ataúd. ¡Error!

 Tina Sainz levanta el hacha y ¡Zas! En el siguiente plano hemos cambiado la mano real por una falsa y en vez de Tina, el técnico de efectos da el golpe de gracia.





Bajo la mano falsa, en el borde del ataúd vemos que se ha colocado una pieza de metal sobre la que golpear con el hacha. Esta pieza es visible durante apenas un segundo y resulta prácticamente imperceptible a la vista.

Tina Sainz parece no haber tenido suficiente y quiere cortar más. Drácula se imagina lo peor. 

Y de nuevo hachazo y un sencillo truco. El actor bajo el ataud y un cuerpo falso. 


 Vampiros en descomposición, efectos de Amobaq.

Miguel Sesé creó otras caracterizaciones de extraños  personajes de terror en esta película, pero los reservo para  un próximo artículo para el que estoy recopilando diversos monstruos del cine español. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Naves espaciales en el cine español.



Para esta ocasión  he decidido hacer un pequeño repaso a las naves espaciales que aparecen en películas españolas y coproducciones.  Quizás sea por que en una tarde lluviosa de Domingo no se me ha ocurrido nada mejor que hacer o es que el tema es de proporciones tan reducidas que sé que no me va ha llevar mucho tiempo.  Puedo entender la sorpresa de algunos al leer el titulo. Otros simplemente pensarán, ¿pero acaso  existen películas españolas con naves espaciales?   Ante tales dudas he aquí este pequeño articulo para dejar constancia de que si, haberlas haylas. Aunque como las meigas, se dejan ver en muy pocas ocasiones.
La ciencia ficción no es un género muy del gusto de los productores españoles y en la mayoría de las ocasiones, como veréis  a lo largo del articulo, ha sido con poco medios con los que se han llevado a cabo estos trabajos de diseño futurista.   Aparte de los bajos presupuestos, la otra característica de la mayoría de estas películas es la del acercamiento al género por medio de la comedia. 

1955. La lupa (Luis Lucia). Una comedia en la que aparece el que podría ser el primer OVNI del cine español.  Realmente se trata de un engaño de un grupo de sinvergüenzas que quieren asustar a unas pobres señoras de avanzada edad haciéndolas creer que son visitadas por extraterrestres.  Vehiculo diseñado por el director de arte Enrique Alarcón.

1964. Llegaron los marcianos (Franco castellano, Giuseppe Moccia) Coprodución con Italia. Otra comedia en la que cuatro marcianos visitan el planeta Tierra. Uno de ellos era nuestro querido Alfredo Landa. Ramiro Gómez fue el director de arte.  Los efectos especiales del italiano Enrico Catalucci y el trabajo de maquetas  fue realizado por los técnicos españoles de los Estudios Moro.
1967. Orbita Mortal / Mission stardust (Primo Zeglio) Una vez más coproducción con Italia, esta vez sin componente cómico, aunque con un presupuesto demasiado reducido para lo ambiciosos del proyecto.
Jaime Pérez Cubero y Tadeo Villalba responsables de los decorados. Antonio Margheriti supervisó el rodaje de los efectos especiales y maquetas. El equipo de técnicos españoles de Manuel Baquero se encargaron de los efectos especiales.
 

1970. El astronauta (Javier Aguirre) Conocidísima comedia española. ¿Quien no recuerda la imagen de Tony Leblanc  en el desierto de Almería con traje de astronauta creyendo estar en la Luna?. Los efectos especiales fueron de Manuel Baquero.

1976. El hombre perseguido por un OVNI (Juan Carlos Olaria) Una autentica rareza del cine español, rodada con muy poco medios. El OVNI es el clásico platillo volante de color plateado. Los extraterrestres no son mucho mas originales que su nave espacial Los trucajes fueron de José Escudero y  Pedro Arnedo.

1976. La casa (Angelino Fons) Otra rareza de bajo presupuesto. Seis personajes encerrados en una casa de la que no pueden salir, hasta que finalmente descubren que están en una nave espacial. Efectos especiales de Pablo Pérez y Emilio Ruiz.

1979. Encuentros en el abismo (Tonino Ricci) Coproducción con Italia De limitado presupuesto que buscó sacar provecho del éxito de Encuentros en la tercera fase (1977) de Steven Spielberg. Al final de le película aparece una nave espacial y unos extraterrestres a los que obviamente no se les ve el rostro pues lo llevan oculto por grandes cascos.  Jaime Pérez Cubero fue el director de arte y  Pablo Pérez  de los efectos especiales.
1979. Supersonic man (Juan Piquer) El director Valenciano se atrevió a sacar adelante una película con superheroe a la estela de Superman(1978) de Richard Donner. Con todas las limitaciones posibles y un guión surrealista, los efectos y planos de las naves espaciales resultaron de lo mejor de la película. Francisco Prosper, Emilio Ruiz supervisaron los efectos visuales y  el equipo de Cinefec los efectos mecánicos.


1985. El caballero del dragón (Fernando Colomo) Probablemente la primera ocasión en la que se aborda una película de género fantástico con un presupuesto adecuado. A nivel técnico  el trabajo de efectos resultó notable, aunque la película desgraciadamente fracasó en taquilla .Chuck Cominsky  y Pablo Núñez se encargaron de los efectos ópticos y  Reyes Abades de los efectos  mecánicos.  La maqueta de la nave  la construyó el escultor Vicente Jesús.


1988.  Hermano del espacio (Mario Gariazzo) Otra coproducción con Italia en esta ocasión intentando seguir la estela de  E.T. (1982) de Spielberg. De nuevo un pequeño extraterrestre es abandonado en la tierra y se hace amigo de un niño hasta que al final de la película vuelven sus compañeros a recogerle. La nave espacial es sospechosamente parecida a la de ET. Gil Parrondo  fue el director de arte y los efectos especiales de Fernando Perez.
 
1992. Acción mutante (Alex de la Iglesia) Por segunda vez en pocos años una película española de género fantástico cuenta con el presupuesto adecuado para realizarse. En este caso en clave de comedia gamberra. Los efectos especiales estuvieron a cargo de un equipo francés y otro español integrado por jóvenes como Poli Cantero y Raúl Romanillos.  Emilio Ruiz se encargó de las maquetas de las naves espaciales con Vicente Jesús como ayudante.



1995. Atolladero (Oscar Aibar) Aunque los vehículos voladores futuristas que aparecen en esta película, realmente no pueden considerarse  naves espaciales , he querido  poner este titulo en la lista ya que supone la primera aparición de naves futuristas creadas por ordenador. Los efectos digitales fueron de José Maria Aragonés.


2001. Náufragos ( Maria Lidon) Extraña película de corte absolutamente realista, sin ninguna concesión  a la comedia ni parodia. El diseño y realización de las naves espaciales creadas digitalmente resulta notable y perfectamente creíble. Aunque visualmente resulta  atractiva, la película no funcionó en taquilla. Los efectos digitales fueron creados por la empresa catalana Image Film Digital.

Hasta aquí he llegado. No se me ocurren más. Probablemente se me haya quedado alguna en el tintero, aunque no creo que sean  muchas. Esperemos que en los próximos años se anime algún productor español y se pueda añadir más título a la lista.
 No quiero terminar sin mencionar alguna otra película de producción extranjera en la que hayan sido responsables de los efectos de naves espaciales técnicos y artistas españoles.

El primero, sin duda, debe ser el gran Segundo de Chomón, que trabajando para la productora francesa Pathé Frères, dirigió, fotografió y realizó los efectos especiales de Excursión a la Luna (1908)

 De Chomón saltamos a otro de los genios de los efectos y maquetas del cine español, Emilio Ruiz . Que fue requerido por Raffaella de Laurentiss para crear varias maquetas corpóreas en la superproducción Dune (1984) dirigida por David Lynch. Entre sus ayudantes estaban Jacinto Soria y Ángel Arriola. 

 También en el departamento de arte trabajó el escultor español Rafael Ablanque, responsable de la construcción de algunas maquetas como la del recolector de especia. Por cierto que la destrucción de esa maqueta fue responsabilidad de los técnicos de FX españoles Antonio Parra y Antonio Balandín.

domingo, 13 de octubre de 2013

Manuel Baquero




A principios de este año dimos la noticia de la próxima publicación de nuestro libro dedicado a los FX en España.  Durante los primeros meses del año recibimos una gran cantidad de nuevas colaboraciones con información y material grafico sobre los técnicos y talleres de FX más actuales y eso nos ha retrasado bastante. Hemos tenido que rehacer el ultimo capitulo completamente y de paso hemos reestructurado los otros.   
Habíamos anticipado que el libro estaría terminado para finales de este verano, pero evidentemente no ha sido así.  Pero todo es para bien. Ahora ya tenemos el texto completamente terminado. Y mucho más completo y mejor estructurado. Hemos incluido las  últimas aportaciones y ahora ya si estamos dándole los retoques finales. Aunque debido a la gran cantidad de fotografías que va a tener el libro, la maquetacion puede que lleve un tiempo. De todas formas el libro será publicado el próximo año. No podemos dar una  fecha cerrada o un mes concreto. Pero  casi seguro será en la primera mitad del año.

 Mientras tanto he decidido  ir  escribiendo pequeñas reseñas sobre algunos de los técnicos de efectos más veteranos del cine español.  Evidentemente las fotos más interesantes las reservamos para el libro, pero podéis encontrar recopilado en estos pequeños artículos imágenes de  películas con efectos de algunos de los mejores técnicos de efectos de nuestro cine.


Voy a empezar con Manuel Baquero uno de los primeros técnicos de FX  del cine español.
 Comenzó su carrera allá por los años  40, trabajando en el departamento de arte como attrezzista. En aquellos años aun no existían técnicos de efectos propiamente dichos. Los diversos trucos se realizaban  generalmente bajo la supervisión del director de arte. Siempre había algún manitas que se encargaba de construir un sistemas para hacer lluvia, o una nevada o para controlar  el humo o para hacer un cristal falso etc. Baquero era uno de esos hombres para todo.
Con la llegada de los americanos a mediados d e los 50 dejo el departamento de arte y se paso a los efectos  especiales. Trabajó en infinidad de películas americanas, inglesas y por supuesto españolas. Creó uno de los primeros talleres de efectos especiales en los años 60, en el que trabajaron magníficos  técnicos y artesanos como Antonio Parra, Manolo Gómez, Antonio Bueno "Puccini", o Juan Antonio Balandín.  
A principios de los setenta  Baquero se retiró del mundo del cine,  dejando tras de si una filmografia extensísima.

 Manuel Baquero apoyado en el parabrisas de un vehículo.


Simbad y la princesa (1958)
Dos ejemplos de efecto de humo.

 El coloso de Rodas (1961) Efectos especiales realizados  en colaboración con el técnico italiano Erasmo Bacciucchi.
 Fuego en la maqueta del coloso y en una miniatura de la ciudad de Rodas. 
 La destrucción de la ciudad por un terremoto se recreó usando maquetas.
 La muerte tenía un precio (1965) de nuevo trabajando con el técnico italiano Erasmo Bacciucchi. 
Explosión durante el atraco a un banco.
Disparos e impactos de bala. 
Mando perdido (1966) Efectos especiales en colaboración con el técnico británico Kit West.
Explosión  en "a pedriza" en la sierra de Madrid.

Alambradas de violencia (1966)
Decorado de caseta volada por los aires por el equipo de Baquero .
Salario para matar (1968)
  Una explosión más en otro western. Un efecto muy habitual en ese género.
También  es responsabilidad de los técnicos de efectos proveer de armas y munición de fogueo. Franco Nero se divierte con una de las ametralladoras de Baquero. 


viernes, 28 de junio de 2013

Libro de Colin Arthur, criaturas, maquillajes y efectos especiales


Retomando el hilo de los libros,  es necesario mencionar que recientemente  ha salido a la venta uno dedicado al escultor británico de efectos especiales Colin Arthur.
Publicado por Pigmalion y la asociación “Colmenar viejo, tierra de cine” y escrito por Víctor Matellano.  Este autor es ya un veterano  en la publicación de libros sobre cine con los que ha repasado sus géneros favoritos, como “Spanish Horror”  “Clint Dispara, la trilogía de Sergio leone” y ha homenajeado a algunos técnicos de demostrada valía, como el director de arte Gil Parrondo, la diseñadora de vestuario Yvone Blake y ahora el técnico de efectos Colin Arthur. 

La trayectoria de Colin comienza cuando trabajaba como escultor en el museo de madame Tussaud, el museo de figuras de cera más prestigioso del mundo. Cuando el maquillador británico Stuart Freeborn se encontró con el reto de crear los monos de 2001 odisea del espacio, acudió al taller de escultura de madame Tussaud en busca de colaboradores y  allí encontró a Colin Arthur que se embarcó sin pensarlo en la insensata aventura del cine, de la que aún no ha conseguido escapar. Desde entonces ha trabajado en todo tipo de películas, desde grandes producciones (Alien, Conan, La Historia interminable) hasta películas de bajo presupuesto ( Al filo del hacha, la mansión de Chutlhu) y cortometrajes. 

                                             Colin con la serpiente gigante de Conan.
                                          La cabeza del androide Ash que Colin hizo para Alien.

                                           Maquillaje de Colin para La mansion de Chutlhu.

 En dicho  libro podéis encontrar una revisión bastante precisa de la carrera de este artesano de los efectos, tanto en las películas rodadas en el extranjero (Allan Quatermain y la ciudad perdida del oro en Sudáfrica, Chernobyl en Rusia) como las filmadas en España ( El imperio del Sol),  y las numerosas colaboraciones con la cinematografía española ( La grieta,  Abre los ojos) Si no he mencionado sus trabajos con Ray Harryhausen ha sido porque ya en el pasado artículo hablé de las películas de Colin y Harryhausen.  


Colin y Sergio Hernández con uno de los monstruos en barro de La grieta.(Foto de S. Hernández) Goya a los mejores efectos especiales.
Maquillaje de Colin para Abre los ojos, nominado al Goya al mejor maquillaje.
El texto está salpicado de anécdotas que el propio Colin ha ido desgranando en las entrevistas con Víctor Matellano, y abundantemente ilustrado con fotos a color y en blanco y negro. Son 255 páginas  en las que se descubren  algunos secretos de la vida y obra de  un escultor que se zambulló en el mundo del cine lleno de ilusión, ganas de aprender, divertirse y experimentar. Puedo dar fe, que con los años, esa forma de ser no ha cambiado para nada y Colin Arthur actualmente sigue siendo un loco ingenuo capaz de involucrarse en los más disparatados proyectos si  encuentra en ellos la chispa que despierte su insaciable sed de “hacer cosas nuevas”.

Uno de esos últimos retos ( no de los disparatados) se lo ha presentado el debut como director de largometrajes de Víctor Matellano que con su película de terror Wax (2013) le proporciona la oportunidad de crear algunos efectos de maquillaje, como la cabeza falsa del actor Jack Taylor y otros efectos sangrientos.  La película que se encuentra en fase de posproducción, esperemos que se estrene en breve.En la foto Victor Matellano y Colin con la cabeza falsa de Jack Taylor

El fin de semana pasado se le brindó un homenaje en la madrileña sala artistic metropol, en la que Víctor Matellano hizo una breve presentación del libro y se le concedió una butaca de honor pocos minutos antes de la proyección de la película “El abominable Doctor Phibes” en la que Colin realizó la mascara de Vincent Price entre otros trabajos de maquillaje.
 La ocasión fue perfecta para reunirnos algunos antiguos trabajadores del equipo de Colin  homenajeando así a nuestro mentor. Estaban allí Lucas Martín, Oscar Aparicio, Antonio Garcinuño, Sergio Hernández y un servidor.  Algunos llevábamos años sin vernos y fue todo un festín de recuerdos con el maestro.
Evidentemente, ya que tanto Antonio Garcinuño como yo trabajamos varios años con Colin, en nuestro libro de efectos especiales hacemos un análisis de sus trabajos realizados en España desde principios de los años 90, cuando abre su taller en Paracuellos de Jarana, Madrid.

Dejando de lado las evocaciones al pasado, el magnifico libro de Víctor Matellano queda como un ejemplo a seguir con muchos otros profesionales del medio, que a menudo han visto terminar su carrera en el más absoluto de los anonimatos.



El libro está a la venta en librerías especializadas. Podéis buscar información en la página de la editorial Pigmalion.